Por Samuel De San Juan
La pobreza en los países de América
Latina parece no tener fin. Muchos gobiernos han prometido sacar a la gente
pobre. Ellos prometen ayudar a la gente pobre a salir de este gran mal que
lleva arrastrando a miles hacía la miseria y desolación económica, pero sus
promesas se quedan en el aire sin ser cumplidas. Ahora, la gente se pregunta,
¿por qué los gobiernos no pueden sacar a la gente pobre de la pobreza? Muchos
tienen sus teorías del porqué, sin embargo, la pobreza como tal, tiene unos
distintivos bien marcados y bien distintivos, que si se analiza con detalle, sí
se puede ver que existe una salida de la pobreza.
Existe una pregunta que muchos se
formulan y es la siguiente: ¿Cómo es posible que un continente como Centro y
Sur América posea tantas riquezas naturales para explotar y vivir bien
socio-económicamente y a la vez exista tanta gente pobre? En definición
universal, la pobreza sucede cuando existen desigualdades socio-económicas en
una región. En otras palabras, la pobreza es debido a la injusta distribución
de las riquezas de un pueblo. Existe un denominador común para distinguir a una
persona pobre de otra que no lo es: Falta de vivienda, falta de comida y falta
de oportunidades de superación económica. Cuando estas tres se juntan en una
persona o una familia entera, se puede decir que están viviendo un estado de
pobreza. Este cuadro de escases económica se ve mucho en países de América
Latina. Entonces, ¿por qué existe tanta pobreza entre los hermanos latinos? Si
partimos de la primera línea escrita como premisa en este párrafo, se debe a
que los poderosos que poseen y controlan las riquezas en un país no distribuyen
justa y equitativamente esas riquezas entre el resto de la población. ¿Por qué,
entonces, los empresarios, capitalistas y dueños del capital que mueve la
economía son así? ¿Por qué los ricos no pueden repartir sus ganancias con los
pobres y ayudar a que las familias sin recursos económicos salgan de la
pobreza? Muchos de ellos (no todos) no reparten equitativamente esas riquezas
gananciales frutos del esfuerzo de la clase obrera debido a que el Capitalismo
tiene un tipo de mal. Ese mal muchos le llaman “Egoísmo”. Cuando una persona
empieza a ver que sus bienes capitales empiezan a crecer, tiende a cegarse ante
ese crecimiento y solo piensan en ellos, en prosperar y hacer crecer sus
riquezas más y más sin importar quien le está ayudando o a quien le pueda hacer
daño. Aún más, este mal se empeora cuando los poderosos empresarios compran a
los políticos para que legislen leyes a favor de ellos y no a favor del pueblo.
Por otro lado, la gente pobre y sin recursos económicos tiende a conformarse
con su situación de pobreza porque no ve esperanzas, ni oportunidades de salir
de la misma debido a estas desigualdades socio-económicas. Por esta razón, la
pobreza no se termina. Esta reacción egoísta de desigualdad e injusta
distribución de las riquezas es un defecto natural que todo ser humano trae
consigo ante la oportunidad de crecimiento económico. Depende de los valores de
cada persona, se determinará si deja y permite que ese egoísmo se manifieste.
La
China está generando una sociedad de súper ricos mientras que la pobreza
aumenta en esse país asiático. En un documental emitido por la cadena de
televisión TVE, “China; un abismo entre ricos y pobres” narra sobre la vida de
un empresario chino muy acaudalado. Según este documental, el número de ricos
en la china crece aceleradamente. Cada año hay 100 nuevos ricos en la China. En
un contraste bien significativo, este documental enseña cómo vive este
multimillonario chino con toda su opulencia y caprichos materiales, mientras
que, en otra escena, se ve un pobre campesino rogando a un chofer que recoges
trabajadores para que le de trabajo. El campesino pobre le dice al camarógrafo
que se siente desesperado porque no consigue trabajo; tiene familia que
mantener. En este documental se puede apreciar bien en detalles la inmensa
injusticia socioeconómica que existe en ese país. Para muchos, los ricos son
necesarios para generar empleos. Sin embargo, en la realidad, los trabajos
están escaseando alrededor del mundo y la economía mundial decrece en diversos
niveles. Según RT Español en un reportaje de Keiser Report en español: La
destrucción de la clase media, explica sobre el aumento de las riquezas entre
las familias ricas en el mundo y la desaparición de la clase media:
“Inglaterra
cada vez más está dividida entre ricos y pobres. No en vano, el número de
familias pobres ha aumentado un 60%, mientras que el de familias ricas lo ha
hecho a un 33% coincidiendo con un período (el comprendido entre 1980 y el
2010) en el que la cantidad de familias con ingresos medios cayó el 27%”. Theguardian.com
Por otro lado, el ex presidente de Uruguay, Pepe
Mujica, ha dicho en varias entrevistas que los políticos deben vivir como la
mayoría, no como la minoría. Si analizamos bien esta filosofía de Mujica, los
políticos juegan un papel vital a la hora de ayudar a los empresarios ricos a
seguir quedándose con las riquezas del mundo y no balancear justamente las
mismas con el resto de la población. El aumento de las familias ricas en el
mundo sigue en aumento.
En conclusión, las desigualdades sociales y la
injusta distribución de las riquezas de un país crecen a medida que los
problemas económicos aumentan en el mundo entero. A primera vista, no se ve que
la pobreza va a desaparecer del planeta tierra, al contrario, seguirá creciendo
en América Latina y el resto del mundo a medida que los ricos aumenten sus
caudales y los políticos de los diversos países se lo permitan.
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