Saturday, April 11, 2015

El ciclo tóxico en Puerto Rico



Por Samuel De San Juan
            Cuando se habla de hacer política en Puerto Rico, siempre se piensa en la misma cultura o manera de hacer política. Esa manera de hacer política es la que tiene a muchos en la isla cansados, frustrados y decepcionados. Es un tipo de política que siempre está corriendo en un mismo ciclo vicioso dando vuelta en la misma plazoleta sin la intención de llegar hacía algún sito en específico. Este tipo de hacer política es la que ha hecho que muchos boricuas abandonen la isla y se establezcan en los Estados Unidos permanentemente. Algunos intelectuales, así como, otras personas envueltas en la política describen esta situación de hacer política como un “ciclo tóxico” donde se repite los mismos errores y la misma manera de gobernar haciendo que se pierda gobernabilidad.

El quita y pone
            Uno de los ciclos tóxicos que se ve en Puerto Rico respecto a la política es el estar poniendo nuevos empleados cada vez que sube una administración nueva. Esta costumbre es una muy maligna debido a que no ayuda a que los empleados anteriores adquieran experiencia en el puesto que desempeña. Otra razón para ser tóxica esta costumbre es que siempre habrá empleados sin vasta experiencia trabajando en el gobierno, ya que, son empleados que le dan un empleo al momento se subir la nueva administración y removidos de su puesto si sube una nueva administración. Esta costumbre no solidariza la economía en Puerto Rico, ni la fortalece, sino que, la debilita. Por último, debido a este “entra y sale” de empleados en las oficinas de gobierno y la falta de experiencia en un puesto, la calidad de servicio siempre será mediocre; eso se ve y se nota cuando se visita una oficina de Servicios Sociales, Obras Públicas u otra oficina gubernamental. 

Lo mismo de siempre
            Otro de los ciclos tóxicos que se ve mucho en Puerto Rico cada vez que se postula un nuevo aspirante a la gobernación son las promesas que se hacen, para luego, no cumplirlas. Seguramente, la gente dirá que esto pasa en cualquier parte del mundo. Sin embargo, con mucha certeza, los políticos que prometen ilusiones y sueños al pueblo, no saben con certeza si lograrán cumplir. Otros politicos, sabiendo que no pueden cumplir, prometen comoquiera por tal de engañar al pueblo y salir ganador de la contienda política. Por último, muchos políticos prometen sin entender que el estatus político en que se encuentra la isla (ELA) no le va a permitir cumplir muchas de sus promesas de campaña política. La razón es bien simple, el estatus político en que se encuentra Puerto Rico es beneficiosos para el pueblo por un lado, pero, desventajoso por otro lado porque limita a los políticos implementar nuevas leyes que beneficiaría política, económica y socialmente a Puerto Rico. Un ejemplo de esto es La ley de Cabotaje. En otras palabras, el resolver algunos dilemas políticos en Puerto Rico se necesita primero hacer un cambio de estatus político en la isla.


"Los dos partidos predominantes saben de esta tendencia del pueblo a la hora de votar y se aprovechan para subir al poder, y luego, olvidarse del mismo."

Los dos partidos políticos
            Uno de los ciclos más tóxicos que se sigue repitiendo en Puerto Rico es el de seguir votando por los mismos partidos políticos dominantes. Esta inclinación de estar votando por los mismos partidos y no darle oportunidad a otros partidos para traer nuevas ideas y propuestas frescas es lo que ha permitido que Puerto Rico no progrese políticamente. Los dos partidos predominantes saben de esta tendencia del pueblo a la hora de votar y se aprovechan para subir al poder, y luego, olvidarse del mismo. El pueblo sigue votando por ellos porque quieren mantener una falsa esperanza de que, algún día, aparezca en escena un tipo de “Mesías prometido” donde sacará al pueblo del estancamiento político, económico y social en que se encuentra. De estos mesías que prometen y no cumplen, todos están cansado de verlos cada cuatro años.

Votar por colores
            Cuando se piensa en el ciclo más tóxico dentro de los diversos ciclos que se da en la política de Puerto Rico, muchos concuerdan que el  votar por colores y no por razones es el ciclo más tóxico entre todos. La mayoría de la gente en Puerto Rico no vota por razón o por conciencia, sino, por el color del partido, lamentablemente, de los dos partidos predominantes. Esta mala costumbre se ha venido practicando por décadas y el panorama es que no va a cambiar. La teoría más aceptada para creer el por qué los votantes votan por color y no por conciencia es que esos dos partidos tienen una garantía de estar unidos con los Estados Unidos. Ambos partidos tienen por política principal el seguir unidos con los norteamericanos aunque su manera de hacer política en la isla sea un fracaso. En otras palabras, el pueblo le da más importancia a la seguridad de pasaporte, cupones y becas, aunque se hundan políticamente, a que, maduren y se superen como pueblo, pero con el sudor de su frente.
            Concluimos que la repetición de lo mismo, de hacer lo que se cree que está bien y no lo está es lo que se categoriza como ciclo tóxico. Estos ciclos letales que perjudican grandemente la política, la economía y la sociedad puertorriqueña es lo que no deja que avance Puerto Rico en mejorar su estatus de “casi en quiebra” a uno de progreso. Lo peor es saber y reconocer que esos ciclos tóxicos son permitidos por el mismo pueblo (en su mayoría) a la hora de votar por un candidato o por los mismos partidos que no mejoran la situación actual de desesperanza, sino, que hunden, cada día más, la situación actual a una de caos y desesperación. Las dos preguntas para formular a los que leen este ensayo son las siguientes: usted que vive en Puerto Rico, ¿seguirás practicando los mismos ciclos tóxicos a la hora de pensar en el futuro de Puerto Rico? o ¿seguirás con la misma práctica? Reflexionemos en los que leímos.             
           
           

¿Podrá América Latina salir de la pobreza?




            Por Samuel De San Juan
            La pobreza en los países de América Latina parece no tener fin. Muchos gobiernos han prometido sacar a la gente pobre. Ellos prometen ayudar a la gente pobre a salir de este gran mal que lleva arrastrando a miles hacía la miseria y desolación económica, pero sus promesas se quedan en el aire sin ser cumplidas. Ahora, la gente se pregunta, ¿por qué los gobiernos no pueden sacar a la gente pobre de la pobreza? Muchos tienen sus teorías del porqué, sin embargo, la pobreza como tal, tiene unos distintivos bien marcados y bien distintivos, que si se analiza con detalle, sí se puede ver que existe una salida de la pobreza.
            Existe una pregunta que muchos se formulan y es la siguiente: ¿Cómo es posible que un continente como Centro y Sur América posea tantas riquezas naturales para explotar y vivir bien socio-económicamente y a la vez exista tanta gente pobre? En definición universal, la pobreza sucede cuando existen desigualdades socio-económicas en una región. En otras palabras, la pobreza es debido a la injusta distribución de las riquezas de un pueblo. Existe un denominador común para distinguir a una persona pobre de otra que no lo es: Falta de vivienda, falta de comida y falta de oportunidades de superación económica. Cuando estas tres se juntan en una persona o una familia entera, se puede decir que están viviendo un estado de pobreza. Este cuadro de escases económica se ve mucho en países de América Latina. Entonces, ¿por qué existe tanta pobreza entre los hermanos latinos? Si partimos de la primera línea escrita como premisa en este párrafo, se debe a que los poderosos que poseen y controlan las riquezas en un país no distribuyen justa y equitativamente esas riquezas entre el resto de la población. ¿Por qué, entonces, los empresarios, capitalistas y dueños del capital que mueve la economía son así? ¿Por qué los ricos no pueden repartir sus ganancias con los pobres y ayudar a que las familias sin recursos económicos salgan de la pobreza? Muchos de ellos (no todos) no reparten equitativamente esas riquezas gananciales frutos del esfuerzo de la clase obrera debido a que el Capitalismo tiene un tipo de mal. Ese mal muchos le llaman “Egoísmo”. Cuando una persona empieza a ver que sus bienes capitales empiezan a crecer, tiende a cegarse ante ese crecimiento y solo piensan en ellos, en prosperar y hacer crecer sus riquezas más y más sin importar quien le está ayudando o a quien le pueda hacer daño. Aún más, este mal se empeora cuando los poderosos empresarios compran a los políticos para que legislen leyes a favor de ellos y no a favor del pueblo. Por otro lado, la gente pobre y sin recursos económicos tiende a conformarse con su situación de pobreza porque no ve esperanzas, ni oportunidades de salir de la misma debido a estas desigualdades socio-económicas. Por esta razón, la pobreza no se termina. Esta reacción egoísta de desigualdad e injusta distribución de las riquezas es un defecto natural que todo ser humano trae consigo ante la oportunidad de crecimiento económico. Depende de los valores de cada persona, se determinará si deja y permite que ese egoísmo se manifieste.
La China está generando una sociedad de súper ricos mientras que la pobreza aumenta en esse país asiático. En un documental emitido por la cadena de televisión TVE, “China; un abismo entre ricos y pobres” narra sobre la vida de un empresario chino muy acaudalado. Según este documental, el número de ricos en la china crece aceleradamente. Cada año hay 100 nuevos ricos en la China. En un contraste bien significativo, este documental enseña cómo vive este multimillonario chino con toda su opulencia y caprichos materiales, mientras que, en otra escena, se ve un pobre campesino rogando a un chofer que recoges trabajadores para que le de trabajo. El campesino pobre le dice al camarógrafo que se siente desesperado porque no consigue trabajo; tiene familia que mantener. En este documental se puede apreciar bien en detalles la inmensa injusticia socioeconómica que existe en ese país. Para muchos, los ricos son necesarios para generar empleos. Sin embargo, en la realidad, los trabajos están escaseando alrededor del mundo y la economía mundial decrece en diversos niveles. Según RT Español en un reportaje de Keiser Report en español: La destrucción de la clase media, explica sobre el aumento de las riquezas entre las familias ricas en el mundo y la desaparición de la clase media:
“Inglaterra cada vez más está dividida entre ricos y pobres. No en vano, el número de familias pobres ha aumentado un 60%, mientras que el de familias ricas lo ha hecho a un 33% coincidiendo con un período (el comprendido entre 1980 y el 2010) en el que la cantidad de familias con ingresos medios cayó el 27%”. Theguardian.com  
Por otro lado, el ex presidente de Uruguay, Pepe Mujica, ha dicho en varias entrevistas que los políticos deben vivir como la mayoría, no como la minoría. Si analizamos bien esta filosofía de Mujica, los políticos juegan un papel vital a la hora de ayudar a los empresarios ricos a seguir quedándose con las riquezas del mundo y no balancear justamente las mismas con el resto de la población. El aumento de las familias ricas en el mundo sigue en aumento.
En conclusión, las desigualdades sociales y la injusta distribución de las riquezas de un país crecen a medida que los problemas económicos aumentan en el mundo entero. A primera vista, no se ve que la pobreza va a desaparecer del planeta tierra, al contrario, seguirá creciendo en América Latina y el resto del mundo a medida que los ricos aumenten sus caudales y los políticos de los diversos países se lo permitan.