El
bipartidismo en Puerto Rico es legendario. Desde que se fundó el Estado Libre y
Asociado en Puerto Rico en 1952, el bipartidismo comenzó a tomar fuerza a pesar
que se puso más fuerte la contienda después del 1968 cuando el ex gobernador, Roberto
Sánchez Vilella salió como gobernador de Puerto Rico por el Partido Popular. Luego
de esto, el puertorriqueño, en su mayoría, votaban en las elecciones por uno de
los dos partidos dominantes; Partido Nuevo Progresista o el Partido Popular
Democrático. Desde entonces, hasta la fecha, estos dos partidos han sido los
predilectos para subir al poder, pero ¿por qué será? ¿Qué tienen estos dos
partidos que siempre están siendo elegidos por el voto popular y no suben otro
partido al poder? Existen tres razones que se asienta en la seguridad social de
todos los puertorriqueños. Estas tres razones están íntimamente relacionadas
con el estatus de la isla y las relaciones con los Estados Unidos.
El Bienestar social
La
primera razón es el bienestar social o Welfare que reciben los puertorriqueños
por ser ciudadanos de Estados Unidos. Esos beneficios que sale del Welfare como
cupones de alimentos, Medicare, etc. vienen de Estados Unidos directamente por
medio de fondos federales. El bipartidismo que existe entre los dos partidos
predominantes en Puerto Rico garantiza, de una manera u otra, que los
puertorriqueños sigan recibiendo estos beneficios, ya que, tanto el Partido
Popular como el Partido Nuevo Progresista tiene como política de mantener sus
relaciones políticas, económicas y social con los Estados Unidos; he aquí el
principio del por qué estos dos partidos siempre ganan en una elecciones.
Las Becas universitarias
La
otra razón estriba en las becas para estudiantes ciudadanos de los Estados
Unidos. Estas becas vienen de fondos federales asignados para todos los
puertorriqueños por parte del Congreso de los Estados Unidos. Puerto Rico lleva
recibiendo estas becas para estudiar desde hace más de 50 años, y desde
entonces, no ha parado. Esta es otra razón por la cual los puertorriqueños
votan siempre por los mismos partidos tradicionales porque ellos garantizan
esas relaciones con los Estados Unidos, y así, se mantienen recibiendo esas
becas aunque estos dos partidos no gobiernen efectivamente.
El Pasaporte norteamericano
Por
último, la ciudadanía norteamericana. Todos los puertorriqueños gozan de la
ciudadanía de los Estados Unidos otorgada desde el 1917 por la Ley Jones donde
concede la ciudadanía estadounidense a todo puertorriqueño nacido en Puerto
Rico a partir de esa fecha. Desde entonces, todos los puertorriqueños son
“CONSIDERADOS” ciudadanos de los Estados Unidos con todos los derechos como
cualquier otro ciudadano nacido en los 48 estados continentales. Uno de los
beneficios de disfrutar de esta ciudadanía es que puede entrar y salir sin
pasar por el filtro de la patrulla fronteriza o la migración. Este beneficio es
bien codiciado por millones de personas en todo el mundo y los puertorriqueños
lo saben y hacen cualquier cosa por no perderlo. Debido a la facilidad de
entrar y salir del país, los puertorriqueños han formado su propio “Triangulo
de viajes” entre Nueva York, Orlando y Puerto Rico y no van a votar por otro
partido que no le garantice que seguirán con este beneficio de por vida.
El resultado de todos estos beneficios
El
gran problema que se ha generado por estar dependiendo de estos tres grandes
beneficios es el temor de votar por otro(s) partido(s) independiente(s) que no
garanticen que se seguirá recibiendo estos beneficios aunque traigan nuevas y
mejores ideas para Puerto Rico. El partido que sea muere irreversiblemente. Cuando
un candidato por un partido independiente demuestra, dice o confiesa tener
ideales en pro de la independencia, soberanía o anegación con los Estados
Unidos, ya el puertorriqueño lo tacha con una “X” en la frente como una amenaza
a perder los beneficios. Un ejemplo de esto es el Partido Independista
Puertorriqueño. La causa principal de este partido ya no es lograr la
independencia de Puerto Rico, sino, quedar inscrito después de perder en unas
elecciones. En las últimas elecciones del 2 de Noviembre del 2016, este partido
no quedó inscrito como partido político debido a los pocos votos que
obtuvieron. Ellos lograron un 2.4 % solamente de todos los votos quedando
penúltimo en la contienda. Esto es prueba de lo que se habla en este ensayo.
Conclusión
Debido
a este dilema de “voto x beneficios”, Puerto Rico no ha logrado madurar como
pueblo. Las generaciones que han nacido después del 1952 solo han aprendido a
vivir bajo esta condición de dependencia y coloniaje que no se imaginan ser
independiente y soberanos para generar sus propios beneficios y riquezas y
prosperar como pueblo. La palabra independencia para los votantes de los dos
partidos tradicionales es sinónimo de maldición, hambre, pobreza, guerras, etc.
Ahora uno se pregunta, ¿acaso como colonia no sufrimos de pobreza, guerra por
control de la droga, criminalidad, sub-desarrollo, etc?