Sunday, November 27, 2016

¿Existirá el Comunismo?



            El comunismo es un sueño frustrado donde se quiso ver a una humanidad viviendo sin ningún tipo de codicia o egoísmo personal. He aqui la definición más certera:

          "El comunismo es una ideología social caracterizada por la planificación colectiva de la vida comunitaria, la abolición de la propiedad privada de los medios de producción sobre el trabajo y la eliminación de las clases sociales y el Estado."

Para que exista el comunismo, tiene que haber escases de codicia, avaricia y egoísmo por los deseos materiales. Un ejemplo de esto son las organizaciones sin fines de lucro donde se practica el voluntariado por parte de personas desinteresadas por ayudar a otros. Hoy día, como vive la humanidad, el comunismo no es realizable debido a que el hombre necesita algo de egoísmo para poder sobrevivir. Ese pequeño egoísmo que proteja tus intereses personales y de tu familia. Muchas veces, ese egoísmo da a luz la codicia o el amor por el dinero.

Referencia
http://www.merriam-webster.com/dictionary/communism

El bipartidismo en Puerto Rico


            El bipartidismo en Puerto Rico es legendario. Desde que se fundó el Estado Libre y Asociado en Puerto Rico en 1952, el bipartidismo comenzó a tomar fuerza a pesar que se puso más fuerte la contienda después del 1968 cuando el ex gobernador, Roberto Sánchez Vilella salió como gobernador de Puerto Rico por el Partido Popular. Luego de esto, el puertorriqueño, en su mayoría, votaban en las elecciones por uno de los dos partidos dominantes; Partido Nuevo Progresista o el Partido Popular Democrático. Desde entonces, hasta la fecha, estos dos partidos han sido los predilectos para subir al poder, pero ¿por qué será? ¿Qué tienen estos dos partidos que siempre están siendo elegidos por el voto popular y no suben otro partido al poder? Existen tres razones que se asienta en la seguridad social de todos los puertorriqueños. Estas tres razones están íntimamente relacionadas con el estatus de la isla y las relaciones con los Estados Unidos.  

El Bienestar social
            La primera razón es el bienestar social o Welfare que reciben los puertorriqueños por ser ciudadanos de Estados Unidos. Esos beneficios que sale del Welfare como cupones de alimentos, Medicare, etc. vienen de Estados Unidos directamente por medio de fondos federales. El bipartidismo que existe entre los dos partidos predominantes en Puerto Rico garantiza, de una manera u otra, que los puertorriqueños sigan recibiendo estos beneficios, ya que, tanto el Partido Popular como el Partido Nuevo Progresista tiene como política de mantener sus relaciones políticas, económicas y social con los Estados Unidos; he aquí el principio del por qué estos dos partidos siempre ganan en una elecciones.


Las Becas universitarias
            La otra razón estriba en las becas para estudiantes ciudadanos de los Estados Unidos. Estas becas vienen de fondos federales asignados para todos los puertorriqueños por parte del Congreso de los Estados Unidos. Puerto Rico lleva recibiendo estas becas para estudiar desde hace más de 50 años, y desde entonces, no ha parado. Esta es otra razón por la cual los puertorriqueños votan siempre por los mismos partidos tradicionales porque ellos garantizan esas relaciones con los Estados Unidos, y así, se mantienen recibiendo esas becas aunque estos dos partidos no gobiernen efectivamente.

El Pasaporte norteamericano
            Por último, la ciudadanía norteamericana. Todos los puertorriqueños gozan de la ciudadanía de los Estados Unidos otorgada desde el 1917 por la Ley Jones donde concede la ciudadanía estadounidense a todo puertorriqueño nacido en Puerto Rico a partir de esa fecha. Desde entonces, todos los puertorriqueños son “CONSIDERADOS” ciudadanos de los Estados Unidos con todos los derechos como cualquier otro ciudadano nacido en los 48 estados continentales. Uno de los beneficios de disfrutar de esta ciudadanía es que puede entrar y salir sin pasar por el filtro de la patrulla fronteriza o la migración. Este beneficio es bien codiciado por millones de personas en todo el mundo y los puertorriqueños lo saben y hacen cualquier cosa por no perderlo. Debido a la facilidad de entrar y salir del país, los puertorriqueños han formado su propio “Triangulo de viajes” entre Nueva York, Orlando y Puerto Rico y no van a votar por otro partido que no le garantice que seguirán con este beneficio de por vida.


El resultado de todos estos beneficios
            El gran problema que se ha generado por estar dependiendo de estos tres grandes beneficios es el temor de votar por otro(s) partido(s) independiente(s) que no garanticen que se seguirá recibiendo estos beneficios aunque traigan nuevas y mejores ideas para Puerto Rico. El partido que sea muere irreversiblemente. Cuando un candidato por un partido independiente demuestra, dice o confiesa tener ideales en pro de la independencia, soberanía o anegación con los Estados Unidos, ya el puertorriqueño lo tacha con una “X” en la frente como una amenaza a perder los beneficios. Un ejemplo de esto es el Partido Independista Puertorriqueño. La causa principal de este partido ya no es lograr la independencia de Puerto Rico, sino, quedar inscrito después de perder en unas elecciones. En las últimas elecciones del 2 de Noviembre del 2016, este partido no quedó inscrito como partido político debido a los pocos votos que obtuvieron. Ellos lograron un 2.4 % solamente de todos los votos quedando penúltimo en la contienda. Esto es prueba de lo que se habla en este ensayo.

Conclusión
            Debido a este dilema de “voto x beneficios”, Puerto Rico no ha logrado madurar como pueblo. Las generaciones que han nacido después del 1952 solo han aprendido a vivir bajo esta condición de dependencia y coloniaje que no se imaginan ser independiente y soberanos para generar sus propios beneficios y riquezas y prosperar como pueblo. La palabra independencia para los votantes de los dos partidos tradicionales es sinónimo de maldición, hambre, pobreza, guerras, etc. Ahora uno se pregunta, ¿acaso como colonia no sufrimos de pobreza, guerra por control de la droga, criminalidad, sub-desarrollo, etc?

             


Saturday, March 12, 2016

Plenamente

Por Lourdes Ortiz Berríos
11 de Marzo del 2016 (El Nuevo Día)


Yo ya perdí todas las esperanzas
Esas tristes palabras me las regaló un lector, hace unos días, al leer una de mis columnas sobre esa esperanza que me niego a perder. Más bien sus palabras fueron: “Yo ya perdí todas las esperanzas, he caído en la desesperación, depresión y miseria”. Luego de leerlas pasé varios días sin saber qué contestar, creo que esas palabras llegaron a lo profundo de mi alma y tocaron la fibra de mi desesperanza, del dolor y coraje que también me embarga –a veces con mayor intensidad- al ver lo que veo cada día en nuestro país.

En ese detenerme a pensar en las palabras de mi querido lector, recordé los rostros de los muchos boricuas que abordaron conmigo -en el vuelo de ida y el de regreso- hacia Orlando, Florida hace unos días, mientras me dirigía a ofrecer un Taller por aquellas tierras a un grupo de inmigrantes hispanos. Rostros tan distintos a los que recuerdo en las visitas a “Disney” hace años, donde veía las sonrisas de oreja a oreja y los bolsos cargados de “Mickeys”. Esta vez vi el rostro de la diáspora, ese rostro que es reflejo de la separación de la familia y de las raíces de un país que no ofrece esperanzas a su gente.

Esperanzas –de eso se trata lo que nos estamos jugando- la esperanza de la gente, la esperanza colectiva. Lo que hace que nos levantemos cada día a luchar por nuestros hijos, por vivir una vida digna. Eso que nos permite ver la luz en las tinieblas y  que nos da certezas de que sí podremos salir adelante. Si eso no lo alimentamos, si la gente pierde la fuente  que mueve a creer y crear, entonces sí que corremos un peligroso rumbo como sociedad.

La recesión y la quiebra son una realidad que tenemos que abordar –todos y todas- de frente y con valentía. No podemos dejar que se vuelva desesperanza la inmoralidad descarada de quienes siguen robando, aprovechándose, malgastando y acabando con lo poco que queda en las finanzas del país. Son muchos los que dan ejemplo del espírutu de reinvención y esfuerzo honesto de afrontar estos tiempos duros.

Por mi parte yo marcho con los que marchan, aquí sigo y aquí me quiero quedar.  Me sumo a la energía de los grupos que van buscando nuevos horizontes. Grupos como: Vamos, Cumbre Social, Agenda Ciudadana, Una Sola Voz, Echar Pa’Lante, Juntos Por Puerto Rico, Coalición del Sector Privado, Casa Pueblo, Sociedad Puertorriqueña de Planificación, Empresarios por Puerto Rico, la Sociedad Para la Economía Solidaria y muchos otros grupos y personas que siguen buscando respuestas.


No puedo perder la esperanza, le respondí a mi querido lector, sigo encontrando buenas razones cada día para no perderla y para ayudar a otros a alimentarla. Sigo apostando a las fuerzas y capacidades de nuestra gente, con las que estoy segura lograremos salir adelante.

Monday, February 15, 2016

Párrafo de reflexión #1

            Pensar en su tierra es volver a soñar. Siempre soñé de niño en tener una casa en el campo con vista al mar. Debido a que fui criado en el área de Santurce, varias veces al mes, mi madre me llevaba a la playa. Incluso, soñé de niño en estudiar biología marina para poder estar cerca del mar y vivirlo a plenitud día a día. Sin embargo, los tiempos cambiaron y muchos de estos sueños no pudieron ser realizados, especialmente, el estar viviendo en mi tierra disfrutando cada pulgada de tierra. La sociedad, también fue cambiando. El Puerto Rico de hoy día no está fácil de vivirlo, y mucho menos, de tolerarlo. Su disfuncionamiento como sociedad hace que muchas personas se muden al exterior. Por otro lado, los puertorriqueños que estamos en la diáspora cargamos la cruz del destierro debido a los problemas de la isla. Esa cruz pesa cada día más en los corazones de todo puertorriqueño que ama su tierra. Yo me pregunto ahora, ¿hasta cuándo seguiremos fuera de nuestra tierra? Se me hace difícil hacer un balance perfecto entre la tierra hermosa de nuestra patria, pero con problemas o vivir en un lugar estable económicamente, pero en el aburrimiento y silencio sentimental que se lleva en el corazón fruto del destierro.

Lugar en Cabo Rojo donde soñé construir mi casa y morir en ella. Foto bajada del internet